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Accidentes en las escuelas PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Viernes, 12 de Marzo de 2010 15:45

1. Concepto de accidente

    Cuando pensamos en un accidente se nos vienen a la mente situaciones angustiosas que ocurren de repente y que provocan un daño determinado. En base a esto, se podría decir que un accidente es una situación imprevisible y sorpresiva que provoca una alteración en alguna de las estructuras corporales, causando un daño físico o mental.


2. Los accidentes en poblaciones escolares

    Un accidente siempre es dramático, pero en especial si las víctimas son niños. Los educadores jugamos un papel fundamental en la prevención de lesiones y accidentes en la educación física, y es especialmente alarmante que en la formación del profesorado (en la mayoría de facultades) no exista una asignatura específica sobre los primeros auxilios en la escuela.

    La actividad física no está exenta de riegos, eso es una obviedad, pero no se puede renunciar al deporte pensando en lo que pudiera pasar. Por tanto se deben establecer las medidas de seguridad oportunas para cada tarea, actividad y lugar, para así minimizar riesgos, y a la vez conocer los procedimientos de intervención en caso de que suceda un accidente.

3. Principales riesgos en las actividades físico-deportivas

    Para evitar accidentes, el primer paso es prevenirlos, por tanto es debe conocer los riesgos específicos de cada actividad y entorno físico-deportivo donde habitualmente de desarrollan actividades físicas escolares.

    Hemos seleccionado los lugares donde los escolares realizan estas actividades, analizando los accidentes potenciales e indicando las recomendaciones básicas para prevenirlos y evitarlos.

    Estos espacios son:

      El aula de educación física y su entorno.
      Actividades en el campo.
      Actividades en espacios acuáticos.


3.1. En la clase de educación física y su entorno

    Los percances que determinan la accidentabilidad en las clases de educación física dependen principalmente de tres factores.

   1.El tipo de actividades y tareas a realizar.
   2.La organización del material de educación física.
   3.Accidentes provocados por mal estado o inadecuado uso del mobiliario de educación física.

 

El tipo de actividades y tareas a realizar

    A lo largo de un curso lectivo, en la educación física escolar o en actividades de campamento, se realizan juegos de muy diversa índole. La familia de las actividades físicas engloba múltiples habilidades, unas de mayor riesgo que otras.

Podemos destacar:

-Actividades de lucha. El contacto físico, las caídas, la diferencia de nivel entre dos participantes o el desconocimiento de las técnicas básicas pueden provocar accidentes. Entre las recomendaciones para evitar percances destacamos.

   

      Realizar un calentamiento completo.
   

      Enseñar la técnica básica.
   

      Partir de lo sencillo para luego ir a lo complejo.
   

      Aprender a caer.
   

      Acondicionar el espacio (colchonetas, tatami…)
   

      Establecer códigos verbales o gestuales para detener la actividad.
   

      Agrupar por nivel (peso, altura y conocimientos previos).
   

      Establecer objetivos donde no sea prioritario la victoria o la competición.
   

      Realizar estiramientos al acabar la sesión.


-Habilidades gimnásticas. Dentro de la educación física, una de las tareas más complejas son las relacionadas con la gimnástica. Volteretas, equilibrios o desplazamientos en situaciones desequilibrantes requieren una concentración óptima y ayudas adecuadas. Otra especialidad dentro de las habilidades gimnásticas es el acrosport (elaboración de figuras acrobáticas con el cuerpo humano). Esta actividad implica cargas, equilibrios y trabajo coordinado en equipo. Dentro de este apartado, los principales accidentes se relacionan con las caídas, las malas posturas o la carga inadecuada de pesos (compañeros). Para evitar accidentes en este tipo de actividades recomendamos:

   

      Realizar un buen calentamiento.
   

      Partir de lo simple a lo complejo.
   

      Acondicionar el lugar de práctica (colchonetas, quitamiedos…)
   

      Enseñar las ayudas antes que la propia práctica.
   

      Enseñar mediante explicación-demostración y utilizar feedbacks de forma continuada.
   

      En las construcciones humanas, los participantes más fuertes formarán la base.
   

      Adecuar las actividades al nivel físico y cognitivo del alumnado.
   

      Realizar estiramientos al finalizar la sesión.


-Deportes de gran contacto físico. Son muchos los deportes que una de sus principales características es el contacto físico. Balonmano, rugby o incluso fútbol no son ajenos a golpes y encontronazos que pueden desencadenar un accidente. Proponemos las siguientes recomendaciones para evitar percances.

   

      Realizar un correcto calentamiento.
   

      Equipación adecuada con protecciones si fuese necesario (rodilleras, guantes, coderas…)
   

      Terreno de juego en buenas condiciones (sin charcos, desniveles, piedras u otros objetos que pudieran dañar al deportista)
   

      Materiales en buen estado y con los anclajes de seguridad pertinentes (porterías, canastas, etc..)
   

      Control de la agresividad, sancionando los comportamientos violentos o antideportivos y dando feedbacks ante las acciones deportivas.


-Actividades de equilibrio o que se desarrollen en altura. El contacto físico, las caídas, la diferencia de nivel entre dos participantes o el desconocimiento de las técnicas básicas pueden provocar accidentes. Las medidas a tener en cuenta son:

   

      Realizar un correcto calentamiento.
   

      Establecer unas normas éticas y fomentar el juego por encima de la victoria a cualquier precio.
   

      Controlar la intensidad de la actividad.
   

      Controlar el nivel de concentración de los participantes.
   

      Acondicionar el lugar de la práctica (colchonetas, protecciones…)
   

      Establecer las ayudas que requiera la actividad.

La organización del material de educación física

    Muchos accidentes son causados por un deficiente acondicionamiento del medio donde se realiza la práctica deportiva. Unas veces es motivado por la mala colocación del material, otras por el mal estado y otras por el mal uso. Las indicaciones a tener en cuenta son:

   

      Revisar el estado general de la instalación antes de comenzar la actividad.
      Comprobar todo el material que se va a utilizar antes de que los niños lo manipulen.
   

      Prestar en todo momento atención durante la actividad. A veces el material puede fallar aún comprobándolo con anterioridad. Debemos ser capaces de detectar esas situaciones.
   

      Utilizar material de protección complementariamente a los aparatos que se utilicen para la sesión.
      Explicar al alumnado el uso del material antes de ser manipulado.
      El profesor será el último en abandonar la instalación, así se asegurará que no suceda nada al finalizar la clase.

    Accidentes provocados por mal estado o inadecuado uso del mobiliario de educación física Cada poco tiempo podemos leer en la prensa sucesos relacionados con el material deportivo. Canastas, porterías o grandes colchonetas que caen sobre algún niño y que le causan importantes daños. Cuadros de luz accesibles, cables a la vista, piscinas con bordes cortantes o demasiado deslizantes, etc…

    En estos casos se debe informar de forma inmediata y por escrito (para que así quede constancia) al propietario de la instalación (colegio, ayuntamiento, particular…) y por supuesto, evitaremos realizar prácticas deportivas en estas instalaciones potencialmente peligrosas.


3.2. Actividades en la nieve

    Es cada vez más frecuente que los colegios e institutos realicen un viaje a la nieve, como en el viaje de egresados. La mayor parte de estos colegios son de poblaciones lejanas a las estaciones de montaña y por tanto sus alumnos no tienen una cultura básica sobre los riesgos y normas de comportamiento a la hora de esquiar.

    Las recomendaciones en las actividades sobre nieve se pueden clasificar en dos apartados:

- Acondicionamiento y preparación para ir a esquiar. Se indicará a los alumnos el tipo de material que necesitan. Cremas de protección solar, gafas de sol, gorro, guantes, ropa térmica, calzado de gore-tex

- Indicaciones de seguridad durante la práctica del esquí. Los alumnos deben fijarse en las señalizaciones de las pistas, el color de las pistas, el nivel de los esquiadores. Han de tener cuidado al subir al remonte. Siempre se han de seguir fielmente los consejos de los monitores. Se debe evitar conductas peligrosas. Se respetará a los esquiadores noveles y si hay una caía o un accidente, se señalizará lo antes posible colocando los esquís clavados en la nieve en forma de X.


3.3. Actividades en el campo

    Las actividades en el campo se encuentran en auge dentro de la educación física escolar. Salidas al campo para realizar carreras de orientación, senderismo o caminatas didácticas ocupan un lugar importante dentro de las propuestas deportivas.

    Las consideraciones a tener en cuenta son:

- La indumentaria. Tiene que ser apropiada al lugar donde se va a desarrollar la actividad y a poder ser de gran visibilidad (colores vivos que se pueden identificar a gran distancia). Es muy importante prestar atención al calzado, ya que puede condicionar el buen desarrollo de la actividad. Si los terrenos son agresivos recomendamos botas o zapatillas de trekking. Para terrenos más suaves y blandos, unas buenas zapatillas de deporte será lo que necesitemos.

- La climatología. El parte del tiempo debe ser consultado antes de salir. Hoy en día se puede conocer con varios días de antelación y con una alta fiabilidad, en Internet, en los medios de comunicación o en el telf 112.

Si nos sorprende una tormenta con aparato eléctrico debemos protegernos en un lugar seguro, y evitar estar en contacto con objetos metálicos. Si por el contrario, el sol y el calor son los "acompañantes" de nuestra actividad, estableceremos paradas para hidratarse y recuperar energías a la sombra.

- Durante la actividad

      Hidrátate en todo momento.
      Protegerse del elementos sol/frío/lluvia.
      Nunca caminar solo.
      El más lento irá delante.
      Si se percibe un peligro, avisar a todo el grupo.
      Si no se conoce el lugar o se tienen dudas, mejor no acercarse (recordemos el refrán de la curiosidad mató al gato)
      Si te pierdes no te pongas nervioso. Trata de recordar por donde viniste y vete dejando indicaciones en lo árboles o en las rocas de la dirección que has tomado y a hora a la que has pasado.


3.4. Excursiones a espacios acuáticos

    Cuando la actividad deportiva se va a realizar en entornos acuáticos se extremarán las medidas de seguridad. Para ello es necesario conocer las técnicas básicas de salvamento y socorrismo, así como disponer del material necesario para tal efecto. En piscinas y parques acuáticos ya suele haber socorristas profesionales, con la preparación y medios materiales necesarios, pero si la actividad se realiza en ríos o en la playa, puede que no contemos con la ayuda de nadie si sufrimos un percance.

    Las siguientes recomendaciones se orientan hacia el uso, la prevención e intervención ante accidentes en el medio acuático.

1º Conoce la zona donde te bañas. El medio acuático en muchas ocasiones es imprevisible. Una ola o una corriente pueden poner en apuros al nadador más experto. Es fundamental antes de realizar cualquier actividad, estudiar las características de la playa o el río, y aún así tomar todas las medidas preventivas necesarias.

2º Respeta las banderas y señales de peligro. En playas y piscinas son cada vez más frecuentes paneles que señalan las características de la zona. Corrientes, indicaciones de seguridad, de higiene, de uso, etc… En las playas además existen las banderas de estado del mar. Bandera roja; prohibido el baño. Bandera amarilla; precaución. Bandera verde; apto para el baño.

3º Nunca te bañes solo. Las actividades acuáticas son mucho más lúdicas y seguras cuando se realizan en grupo. Una ola o un calambre pueden comprometer la seguridad de un nadador, por eso es fundamental estar acompañados, ya que así podrán prestarnos ayuda, o en su defecto pedir socorro a otros bañistas o personal de emergencias.

4º Haz caso de las indicaciones de tus profesores, monitores y de los socorristas. Es fundamental respetar las normas de seguridad que impongan los profesores y socorristas. Si se siguen correctamente estas indicaciones el riesgo de sufrir un accidente se verá considerablemente disminuido.

5º Protégete del sol. En ocasiones los descuidos en la exposición al sol o las ganas de ponerse moreno pueden provocar percances desagrables. Insolaciones, quemaduras o deshidratación son consecuencia de la falta de protección solar. Los consejos más relevantes para evitar estos riesgos son.

      Utiliza un factor de protección solar alto, y aplícalo al menos media hora antes de la exposición.
      Evita tomar el sol a las horas de más calor (medio día)
      Bebe frecuentemente, aunque no tengas sed. Así tu organismo estará hidratado.
      Después de un día al sol, aplícate un alter sun para tonificar y cuidar tu piel.

6º Respeta las horas de digestión. Es muy importante respetar las horas de digestión. El contraste de un día caluroso con el agua fría del mar durante el proceso de digestión puede provocar un corte digestivo. El tiempo medio de espera entre la comida y el baño debe debería ser de 2 horas si la comida ha sido copiosa, y sobre 1 hora y media si ha sido ligera y a base de vegetales.

7º Nunca te confíes aunque sepas nadar. La confianza es un arma de doble filo. El saber nadar no implica inmunidad ante corrientes, olas, calambres o mareos. Siempre se debe estar acompañado, sobre todo en actividades en las que un percance puede comprometer la vida.

8º Si ves a alguien en peligro pide ayuda. Fíjate en tus compañeros, y si sospechas que alguno está pasando un apuro, no lo dudes, avisa a un socorrista o una persona adulta.

9º Dúchate antes de entrar en el agua. Así ayudarás a preparar tu organismo para tolerar el cambio de temperatura al entrar en el mar o en la piscina.

10º No te lances de cabeza. Las zambullidas de cabeza son una de las principales causas de lesiones medulares. Casos como el de Ramón Sanpedro (el tetrapléjico de Porto do Son), recientemente llevado al cine, es un ejemplo concreto de cientos de casos similares. No es necesario entrar de cabeza en el agua para pasarlo bien. Busca la seguridad y evita el riesgo.

11º Disfruta con civismo de los espacios públicos. Las playas son entornos naturales que debemos respetar. El espacio, su fauna y flora pertenecen a todos y en ningún caso son una propiedad particular. Por eso no tires papeles, no tires latas, no lleves recipientes de cristal a la playa, utiliza los contenedores selectivos, no alteres la vida de la fauna y no esquilmes sus recursos. El cuidado del entorno debe ser un compromiso de todos.

    Se podría decir que estas son las normas básicas para evitar accidentes en el medio acuático, pero aún poniendo todos los medios necesarios, a veces suceden. En estos casos se debe intervenir de forma rápida y eficaz, teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones.

1º No somos héroes. Tenemos que valorar nuestras capacidades y limitaciones.

2º Intervención segura. Si decidimos intervenir y adentrarnos en un rescate, estaremos seguros de que lo podremos llevar a cabo. Para eso es necesario conocer unas técnicas básicas. Si es posible utilizaremos material de rescate ya que facilitará en gran medida el auxilio del accidentado.

3º Si no nos vemos capacitados para intervenir, pediremos ayuda especializada a los socorristas de forma inmediata.

Nota: Recomendamos encarecidamente que toda persona que se adentre en la conducción de actividades físico-deportivas realice el curso de socorrista, ya que abarcará aspectos más amplios y a la vez concretos sobre la prevención y rescate de accidentados en el medio acuático.


4. Y si sucede un accidente… ¿Cómo intervenir?

    Normalmente un accidente genera una situación muy confusa. La ansiedad del momento puede provocar que tomemos decisiones erróneas o simplemente quedarnos en blanco y sin reacción. Para intentar evitar que nos ocurra algo así, debemos memorizar y entrenar mentalmente las siguientes recomendaciones (T.A.V.I.)

   1. TRANQUILIZARSE: intentar tranquilizarse y realizar una composición de lugar (qué está ocurriendo / qué ha ocurrido / qué puede ocurrir).
   2. AYUDA: indicar a alguien que pida ayuda al 112.
   3. VALORAR: realizar rápidamente una valoración del accidentado, comprobando el nivel de consciencia, la respiración y el pulso.
   4. INVERVENIR: realizar los primeros auxilios indicados para el estado del accidentado.

Última actualización el Viernes, 12 de Marzo de 2010 15:51